Herramientas de usuario

Herramientas del sitio


aneurisma_de_la_arteria_comunicante_posterior

Aneurisma de la arteria comunicante posterior

El primer caso de aneurisma de la arteria comunicante posterior intervenido mediante clipaje se publicó por Walter Dandy en 1938 1).

Parecen romperse con mayor frecuencia, si se compara con otros aneurismas de los (datos ISUIA)

El aneurisma de la arteria coroidea anterior, pueden confundirse con este tipo de aneurisma si la arteria comunicante posterior es hipoplásica.

Epidemiología

El segmento comunicante posterior o C7 de la arteria carótida interna, es uno de los sitios más frecuentes de localización junto con el aneurisma de la arteria comunicante anterior.

Las dos series de mayor casuística relacionadas al tema son las de Yasargil y la de Suzuki.

El primer autor comunicó 173 aneurismas en esta localización que representaban el 17% de todos los aneurismas presentados en su trabajo y el 54.2% de los aneurismas carotideos.

Suzuki comunicó 21,3% de aneurismas de la arteria comunicante posterior (ACoP) en 1.000 aneurismas de su serie.

La presencia de un infundíbulo en el origen de la carótida interna se aprecia con una frecuencia del 7-25% (Radulovic, Nestorovic et al. 2006).

Los fusiformes son muy raros en esta localización (Nakatsuka, Ohta et al. 2007)

Respecto al tamaño del saco aneurismático no son frecuentes los aneurismas gigantes de esta localización dado que un aumento del diámetro aneurismático se expresa precozmente como efecto de masa sobre el nervio oculomotor.

La serie más amplia publicada al respecto es la de Velat y col., con 11 casos (Velat y col., 2012).

Clasificación

Según el tamaño

Según el nacimiento

Los aneurismas de la arteria comunicante posterior (AComP), generalmente se forman, en la unión con la arteria carótida interna, coincidente con el flujo de entrada a la AcoP desde la arteria carótida interna (ACI). (es habitual que apunte hacia fuera, atrás y abajo).

Con mucho menor frecuencia de la cerebral posterior (Zhou y col., 2012).

Los verdaderos aneurismas son variantes raras en las que el aneurisma surge únicamente de la arteria comunicante posterior, en lugar de la unión de la carótida interna arteria y la arteria comunicante posterior.

De acuerdo con la literatura, esta variante se asocia a menudo con una arteria de tipo fetal (81,8%). La mayor parte del aneurisma puede estar escondida en el lóbulo temporal, y la retracción del mismo durante la disección del cuello provocar la ruptura prematura del aneurisma (Nakano y col., 2011).

Etiología

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo una de ellos podría ser la disminución del segmento de la porción supraclinoidea de la carótida (Kim and Kang 2007).

Clínica

Pueden provocar parálisis del nervio oculomotor. En el caso de aneurismas de la AComP el dato clínico y de la exploración más importante con valor topográfico es la paresia del III par homolateral a la lesión por compresión del III par craneal, ya sea que se encuentren en uno u otro extremo de la arteria, y pueden causar incluso la parálisis del III par (ptosis, midriasis y estrabismo divergente) con afectación pupilar en 99% de los casos (Yang, Zhao et al. 2005).

El reconocimiento de estos signos premonitorios, tanto de sangrado como de crecimiento, son fundamentales para reducir la morbimortalidad de la HSA.

En los casos de paresia del III par podría ser recomendable la realización de un estudio angiográfico (Saito el al.2008)

Diagnóstico

El depósito de sangre en el espacio subaracnoideo es mayor en las cisternas carotídea, crural, interpeduncular y silviana homolaterales. También se han reportado casos de hematoma subdural (Kondziolka y col., 1988).

Así, consideramos que un aneurisma de AComP identificado en el angio-TAC y 3D, es el responsable de la HSA del paciente en las siguientes circunstancias: ante un sangrado típico de un aneurisma de esta topografía, es decir, HSA que se acompañe de acumulo en las cisternas referidas homolaterales, con o sin inundación ventricular y/o de hematoma.

Angiografía

Es necesario inyectar contraste en la arteria vertebral para estudiar 1 arteria comunicante posterior: 1. si la comunicante posterior es permeable: es preciso determinar si hay “circulación fetal”, es decir, si la circulación posterior sólo pasa a través de la comunicante posterior 2. Es importante establecer si el aneurisma se llena inyectando la arteria vertebral Si es necesario obtener más imágenes para visualizar el aneurisma correctamente Cabe intentar una proyección paraorbitaria oblicua a 55° desde el lado inyectado, con el haz centrado 1 cm hacia atrás de la porción inferior del reborde orbitario externo homolateral, con el tubo radiográfico en orientación cefálica a 12°.

Sólo algunas de las relaciones anatómicas son proporcionadas por la angiografía cerebral, ya que si bien se suele visualizar la AComP, es menos frecuente observar la coroidea anterior, mientras que las relaciones con los elementos óseos se pierden con la sustracción. El estudio de los aneurismas de esta zona mediante angiotomografía con reconstrucción tridimensional (angio-TC-3D) permite determinar con exactitud las relaciones del aneurisma con los elementos vasculares cuando son de calibre suficiente, pero además permite visualizar las clinoides anterior y posterior y, de esta forma, las relaciones de estas estructuras con el aneurisma. También la morfología y dirección del aneurisma son determinantes a la hora de un satisfactorio clipaje microquirúrgico, y se establecen más exactamente mediante el angio-TC-3D que con la angiografía convencional.

Tratamiento

Pronóstico

La recuperación de una paresia del III par tras el clipaje está bien documentado, tanto extirpando el saco como no extirpando el saco aneurismático (Güresir y col., 2012).

También se ha documentado tras la embolización (Hanse, Gerrits et al. 2008).

Vídeos

Surgery for Giant PCOM Aneurysms Video 1

Surgery for Giant PCOM Aneurysms Video 2

Bibliografía

Güresir, Erdem, Patrick Schuss, Volker Seifert, and Hartmut Vatter. 2012. “Oculomotor Nerve Palsy by Posterior Communicating Artery Aneurysms: Influence of Surgical Strategy on Recovery.” Journal of Neurosurgery 117 (5) (November): 904–910. doi:10.3171/2012.8.JNS111239.

Hanse, M. C., M. C. Gerrits, et al. (2008). “Recovery of Posterior Communicating Artery Aneurysm-Induced Oculomotor Palsy After Coiling.” AJNR Am J Neuroradiol.

Kashimura, H., K. Ogasawara, et al. (2007). “Complete neck clipping of internal carotid-posterior communicating artery aneurysms using bayonet-shaped aneurysm clips: technical note.” Neurol Med Chir (Tokyo) 47(6): 282-4; discussion 284.

Kim, D. W. and S. D. Kang (2007). “Association between internal carotid artery morphometry and posterior communicating artery aneurysm.” Yonsei Med J 48(4): 634-8.

Kim JH, Kim JM, Cheong JH, Bak KH, Kim CH.(2008)Simple anterior petroclinoid fold resection in the treatment of low-lying internal carotid-posterior communicating artery aneurysms.Surg Neurol. 2008 Sep 10

Kondziolka, D, M Bernstein, K ter Brugge, and H Schutz. 1988. “Acute Subdural Hematoma from Ruptured Posterior Communicating Artery Aneurysm.” Neurosurgery 22 (1 Pt 1) (January): 151–154.

Nakano, Yoshiteru, Takeshi Saito, Junkoh Yamamoto, Mayu Takahashi, Daisuke Akiba, Takehiro Kitagawa, Ryo Miyaoka, Kunihiro Ueta, Toru Kurokawa, and Shigeru Nishizawa. 2011. “Surgical Treatment for a Ruptured True Posterior Communicating Artery Aneurysm Arising on the Fetal-type Posterior Communicating Artery–two Case Reports and Review of the Literature.” Journal of UOEH 33 (4) (December 1): 303–312.

Nakatsuka, H., S. Ohta, et al. (2007). “[Ruptured true posterior communicating artery fusiform aneurysm: case report].” No Shinkei Geka 35(7): 691-6.

Park, Sang Kyu, Yong Sam Shin, Yong Cheol Lim, and Joonho Chung. 2009. “Preoperative Predictive Value of the Necessity for Anterior Clinoidectomy in Posterior Communicating Artery Aneurysm Clipping.” Neurosurgery 65 (2) (August): 281–285; discussion 285–286. doi:10.1227/01.NEU.0000348296.09722.2F.

Radulovic, D., B. Nestorovic, et al. (2006). “Enlargement to a saccular aneurysm and subsequent rupture of infundibular widening of posterior communicating artery.” Neurochirurgie 52(6): 525-8.

Saito R, Sugawara T, Mikawa S, Fukuda T, Kohama M, Seki H.(2008) Pupil-sparing oculomotor nerve paresis as an early symptom of unruptured internal carotid-posterior communicating artery aneurysms: three case reports.Neurol Med Chir (Tokyo). 2008 Jul;48(7):304-6.

Sanai, Nader, Nolan Caldwell, Dario J Englot, and Michael T Lawton. 2012. “Advanced Technical Skills Are Required for Microsurgical Clipping of Posterior Communicating Artery Aneurysms in the Endovascular Era.” Neurosurgery 71 (2) (August): 285–294; discussion 294–295. doi:10.1227/NEU.0b013e318256c3eb.

Velat, Gregory J, Joseph M Zabramski, Peter Nakaji, and Robert F Spetzler. 2012. “Surgical Management of Giant Posterior Communicating Artery Aneurysms.” Neurosurgery 71 (1 Suppl Operative) (September): 43–50; discussion 51. doi:10.1227/NEU.0b013e31824c05a0.

Wang, Q. J., T. L. Li, et al. (2005). “[Clinical efficiency of interventional therapy on internal carotid-posterior communicating artery aneurysm.].” Zhonghua Yi Xue Za Zhi 85(4): 232-4.

Yang, M. Q., J. Z. Zhao, et al. (2005). “[Postoperative recovery of aneurysm of posterior communicating artery-induced oculomotor palsy: clinical observation of 52 cases].” Zhonghua Yi Xue Za Zhi 85(20): 1392-4.El aneurisma de la arteria comunicante posterior es el segundo aneurisma más común en el círculo de Willis, detrás del aneurisma de la arteria comunicante anterior.

Zhou, Yu, Pengfei Yang, Yongwei Zhang, and Jianmin Liu. 2012. “Posterior Cerebral Artery-posterior Communicating Artery (PCA-PComA) Aneurysms: Report of Five Cases and Literature Review.” Neurology India 60 (2) (April): 228–230. doi:10.4103/0028-3886.96409.

1)
Dandy, W E. 1938. “INTRACRANIAL ANEURYSM OF THE INTERNAL CAROTID ARTERY: CURED BY OPERATION.” Annals of Surgery 107 (5) (May): 654–659.
aneurisma_de_la_arteria_comunicante_posterior.txt · Última modificación: 2018/04/10 10:59 por administrador